martes, 30 de octubre de 2007

Ganas de vivir.


A petición de ustedes amigos bloggeros, les platico que el otro día me encontré a la señora que se le cayó su casa y que de milagro no murió y que aunque no quería aceptar o más bien no sabía cómo aceptar mi ayuda, le pude ayudar con su mudanza. Mudanza de lo poco que le quedó...y le seguí aprendiendo: le aprendí su sonrisa, su sencillez, su agradecimiento y sobre todo; sus ganas de vivir.

3 comentarios:

Hummingbird dijo...

Vaya que hay algo que aprender de alguien que después de un momento tan difícil es capaz de sonreir, agradecer y conservar sus ganas de vivir.
Gracias a tu valor para salir del anonimato cotidiano yo tambien aprendo de ella (Y DE TI!!).

un otro dijo...

"Escribir es también bendecir una vida que no fue bendecida" dice Clarice Lispector, la escritora lituano-brasileña.
Detenerte a mirar a ese otro sin nombre, es también, creo, bendecirlo. Y curiosamente, mágicamente, ser bendecido por tu mirada que bendice.

Allegra dijo...

Qué gran lección la de esa señora, teniendo esa actitud ante la vida a pesar de lo que le sucedió. También aprendo de tu generosidad y disposición para ayudar, qué afortunada la señora de que te cruzaras en su camino. Muchas gracias por compartir el desenlace...