jueves, 25 de octubre de 2007

El cine.


Siempre me ha gustado el cine y no sólo eso, ha sido uno de mis recursos de aprendizaje. Después de ver Forrester (por 5a vez), recordé a muchos de los personajes que me han enseñado y acompañado en mi camino. A veces basta con una sola imagen, con una frase, con un rostro, con un nombre, para describir mis emociones a través de una película. Durante mucho tiempo lo hice un ritual, iba cada año a la muestra internacional a la cineteca. Compraba mi abono, elegía "el mejor lugar", hacía la fila llena de emoción, siempre prefería ir con alguien para comentar después. Me ponía nerviosa antes de que empezara alguna que me interesara mucho. Me ilusiona leer todo lo que pueda sobre las películas que espero; si me gusta un director, trato de ver toda su filmografía. A veces, he comprado películas antes de verlas porque ya las conozco. Recuerdo que en la premier de Drácula de Francis F. Coppola, una amiga (fan también)y yo, nos disfrazamos de las novias de Drácula y metimos nuestra anforita de vino tinto para posesionarnos de nuestro papel. Recuerdo miles de veces que he salido llorando, conmovida y feliz también. Amo el cine porque me permite soñar comiendo chocolate y palomitas de maíz...

6 comentarios:

Ingrid dijo...

El cine no es sólo recurso de aprendizaje, es estrategia didáctica... ¿a poco no se notó? Jajajaja...

Es una aventura, experiencia mágica que se vuelve significativa porque toca fibras sensibles y procesamos por varios canales... bien lo decían el sábado... el gran Andrewmaster...

Yo también soy fan... ¿vamos, no?

Hummingbird dijo...

Yo no soy fan del cine, pero admiro mucho a quienes logran ser fans de algo. Como tú, que si te gusta algun director intentas ver toda su filmografía. Tengo muchos amigos que hacen eso, ven todas la peliculas de un director, leen todos los libros de un autor, conocen todas las obras de un compositor.
En verdad te admiro (los admiro), y muchas veces me gustaria ser como tu...

yosoy dijo...

Te imagino perfecto disfrazada de la novia de Drácula y con la anforita de tinto ja, ja, ja! eso sí viviendo con toda intensidad algo que te llena de placer, una imagen muy congruente con lo que he conocido de tí, como tu gusto por la Gran Manzana o alguna pieza de joyería muuuuy particular... Gracias Claire por contagiarme con tu intensidad por la vida! Un beso.

yosoy dijo...

Te imagino perfecto disfrazada de la novia de Drácula y con la anforita de tinto ja, ja, ja! eso sí viviendo con toda intensidad algo que te llena de placer, una imagen muy congruente con lo que he conocido de tí, como tu gusto por la Gran Manzana o alguna pieza de joyería muuuuy particular... Gracias Claire por contagiarme con tu intensidad por la vida! Un beso.

andrewmaster dijo...

Por supuesto que no me sorprende tener otra cosa en común contigo, me empiezo a preguntar si existen las almas gemelas, mientras lo resuelvo recibe besos y abrazos cariñosos

Allegra dijo...

Comparto contigo el gusto por el cine. Para mí es también un espacio de aprendizaje, de catarsis, de reflexión, de libertad. La vida sin el cine no sería igual. Wow!!! me encantó lo que comentas de que fuieste al cine disfrazada de novia de Drácula, y lo mejor de todo, con tu anforita.... Gracias por compartir esta parte de tí. También leo que saliste del anonimato cotidiano, luego platícanos qué hiciste...