
El jueves pasado recibí junto con mis amigas y compañeras de batalla y vida un diploma por haber terminado una maestría. Los días previos entré en crisis porque pensaba que me hubiera gustado compartir ese momento con mi pareja. Y me deprimí porque no iba a ser así. ¡Que equivocada estaba! Si con quienes compartí ese momento fueron precisamente las personas con las que viví todo el proceso: desmañanadas, desveladas, hambrientas, contentas, risueñas, estudiosas, intelectuales, creativas, enojadas, llorosas, con dolor de espalda y de cabeza, pasando los tylenol a cada una, comiendo en nuestro lugar de siempre. ¡Que buenos recuerdos! A ustedes queridas amigas les dedico mi diploma, porque sin su apoyo y compañía...no hubiera podido.


2 comentarios:
Gracias, es un honor saber que me dedicas un diploma.
Fue un placer compartir ese proceso contigo.
AMIGA¡¡ QUÉ AFORTUNADA ERES POR LAS AMIGAS QUE TIENES Y POR LO BUENA AMIGA QUE TU SABES SER¡¡
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