sábado, 29 de noviembre de 2008

Cuando alguien...


Cuando estoy fuera de mi ciudad de viaje y alguien me ofrece su casa para descansar, dormir o comer me siento muy afortunada. He aprendido de otras costumbres, de la hospitalidad de muchos y en este momento que estoy en Veracruz y que tres personas en un fin de semana me han invitado a sus hogares a compartirme un pedazo de su espacio, doy gracias por estos encuentros que me llenan de atenciones, cariño, amabilidad y un ambiente familiar estando lejos de mi hogar.

5 comentarios:

Hummingbird dijo...

Ya que estamos en aquello de las co-creaciones, me parece que esto también lo es.
Seguramente se han sentido invitados a invitarte.
Seguramente es una forma en la que la vida devuelve tu hospitalidad, tu generosidad con la comida, con los postres, con el espacio, con el tiempo.
Muy merecido, mi querida Claire, que mucha gente abra para tí las puertas de su casa.

Cosette dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cosette dijo...

Que padre ha de ser sentirse en casa cuando se está fuera de ella.
Que lindas todas éstas personas que te han tratado y consentido tanto. ¡Te lo mereces Claire!

Salamandra dijo...

CÓMO NO TE VAN A INVITAR? SI ES UN PRIVILEGIO ESTAR COMPARTIENDO CONTIGO¡¡

Marciana dijo...

Cuando entro aquí y te leo: me siento en casa. Cuando leo lo que me escribes a mi, me siento en casa. Cuando te miro a lo lejos y adivino cómo estás sin siquiera cruzar palabra, me siento en casa... cómo no iba alguien hacerte sentir en casa, si tu misma: eres casa...