jueves, 7 de agosto de 2008

Dualidad


Me siento triste; no, estoy contenta.
Quiero vivir sola, no es cierto, tenías otro proyecto de vida.
Quiero conocer a alguien que me quiera; nadie me va a querer.
Tengo frío y calor.
Estoy segura de lo que hago, no estoy segura de nada.
Me gusta la gente; odio a la gente.
Quiero trabajar, no es cierto, quiero descansar.
Me gusta cómo soy; detesto mi manera de ser.
Vivo y muero...

6 comentarios:

Mond dijo...

Las dualidades no dejan de ser complementos, no existe una sin la otra, ¿no?

Un abrazo.

Salamandra dijo...

Así eres genial¡¡¡

Marciana dijo...

No veo otra manera de ser que brincando entre dualidades, me ocurre lo mismo: amo mi soledad, odio mi soledad; soy libre en mi silencio y a ratos me pesa; hay instantes en los que me siento orgullosa de mi forma, y otros terriblemente avergonzada. Me siento grande y muy pequeña. Me gusta la noche y me asusta. Leo a Goodman y después veo el fútbol. Tengo frío y un momento después estoy nadando en sudor. No se si son dualidades, no se si existe el equilibro o un punto medio, no sé y creo que no importa...importa mirarnos y sabernos en cada una de las formas que tomemos. No desesperes...

Cradleboard dijo...

Querida Wonderland:
Si la existencia no tuviera estos momentos no tendríamos quizás la oportunidad de saber que somos mucho más que eso. Observar siempre ayuda en estos momentos. Ser más observador calma tanto flujo de emoción. Tu puedes sostenerlo Wonderland! y si lo dudas, ¡sólo recuerda cómo sostienes la risa!

Hummingbird dijo...

Te admiro, se necesita ser valiente para reconocer que estás entre dos aguas.
A mí me ha faltado valor para eso, para aceptar que vivo dualidades, especialmente cuando la gente espera ver sólo un lado de mí. Me ha faltado valor para saberme dividida, y dejarlo así.

Cosette dijo...

Yo también me identifico contigo y con Gollum a veces, jeje.