
Me acabo de dar cuenta que hay muchas cosas que me dan pena y me da más pena confesarlas, pero lo voy a hacer no sé bien para qué: Me da pena empezar mis clases de natación y verme ridícula, torpe y gorda. Me da pena hablarle con frecuencia a mis amigos porque creo que los voy a molestar y a hartar. Me da pena manejar con prisa y no dejar pasar a la viejita, me da pena pedir, me da pena ser la primera en llegar a una fiesta, de hecho si puedo me escondo un rato para que no me vean y luego entro. Me da pena confesarme infantil y berrinchuda y egoísta a veces.






