
Me hace mucha ilusión el cambio de año, este en particular me llena de emoción, no porque no me haya gustado el 2007, pero si estuvo difícil, en serio. Difícil porque he tenido que aprender a conocerme con una enfermedad que me cambió el ritmo. Tuve que detenerme y bajar mi velocidad y aprender a que puedo soltar cosas que no creía que pudiera soltar, como la universidad donde trabajé por 7 años y donde crecí tanto. Difícil porque he tenido dolores y molestias en mi cuerpo que antes no tenía, porque me he sentido muy cansada, porque ahora me cuesta trabajo despertarme por las mañanas. Difícil porque estoy aprendiendo a conocer los cambios por los que pasa mi sobrino y porque creo que le está doliendo crecer y hacerse adulto. Difícil porque creí que era más fácil. Pero he aprendido de mí, que tengo muchas ganas de hacer cosas, que soy una persona fuerte y que me alegra iniciar un nuevo año. Y le doy gracias al 2007 también porque me dió otras cosas muy buenas, ¡Adiós 2007 y bienvenido 2008!



